*

Memorias de una geisha: Arthur Golden. Es una historia ficticia, por lo que tiene algunos errores, pero no deja de ser una historia preciosa. También tiene una película del mismo título, pero te aconsejo que primero leas el libro. Está situado en la primera mitad del siglo XX.
*

Vida de una Geisha: Mineko Iwasaki,
la autora, fue una de las geishas más famosas de Kyoto, y fuente de información de Arthur Golden. Al ser una autobiografía real, es muy interesante, especialmente si quieres saber cómo son las geishas en la actualidad.
*

Geisha: Liza Dalby, una antropóloga americana especializada en Japón convivió un tiempo con las geishas en los años 70 y acabó convirtiéndose en una de ellas, la única no japonesa que ha sido una geisha. En este libro narra su experiencia.

Información obtenida de http://www.japanxtreme.es/2008/01/29/geishas/


Porque la felicidad es tan efímera como las flores de cerezo…


This is from the movie Memoirs of a Geisha to the song First love by Utada Hikaru

Kimono

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Para la vestimenta de las artes marciales japonesas modernas, véase Keikogi.
Dos jóvenes japonesas vistiendo coloridos kimonos.

Dos jóvenes japonesas vistiendo coloridos kimonos.

El kimono (着物?) es el vestido tradicional japonés, que fue la prenda de uso común hasta los primeros años de la posguerra. El término japonés mono significa ‘cosa’ y ki proviene de kiru, ‘llevar’.

Los kimonos tienen forma de letra “T” y llegan hasta los tobillos, con cuellos escote en “V” y amplias mangas. Hay varios tipos de kimonos usados por hombres, mujeres y niños. El corte, el color, la tela y las decoraciones varían de acuerdo al sexo, la edad, el estado marital, la época del año y la ocasión. El kimono se viste cubriendo el cuerpo en forma envolvente y sujetado con una faja ancha llamada obi.

Antiguamente, el kimono se confeccionaba con un material rústico pero cuando Japón se fue influenciando por la cultura china y coreana, se introdujo la seda, haciendo que el kimono fuera un traje suntuoso.

Actualmente, la mayoría de los japoneses utiliza ropa occidental pero acostumbran a vestirse con kimonos en ocasiones especiales como bodas, ceremonias o festivales tradicionales.

Los accesorios para acompañar al kimono son los geta (chinelas de madera) o los zori (sandalias bajas hechas de algodón y cuero) y los tabi son calcetines tradicionales que separan el dedo pulgar del resto de los dedos para calzar la sandalia.

Los aficionados a los kimonos en Japón llegan incluso a tomar cursillos para aprender a colocarse un kimono correctamente. Las clases abarcan la elección de acuerdo a la temporada, las tramas y figuras a elegir de acuerdo a cada ocasión, la combinación entre la ropa interior y los accesorios de un kimono, el entrenamiento para ubicar cada ropa interior enviando mensajes sutiles,y la selección y prueba del obi, entre otros temas. Existen también clubes devotos a la cultura del kimono, como el Kimono de Ginza.

Tabla de contenidos

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Tipos de kimono [editar]

Kimonos femeninos [editar]

Los más importantes kimonos femeninos son:

  • Furisode: para las solteras, con llamativos colores, manga larga y cuerpo entero. Se usan para ocasiones formales y fiestas. También en la ceremonia de la mayoría de edad (20 años en Japón).[1]
  • Hōmongi: posee un escudo en la espalda, rico en bordados, tejidos y tintes que van desde el cuello pasando por el brazo, luego por delante y al final por la parte posterior. Se usa para ocasiones formales e informales.
  • Iromugi: de varios escudos, común para los jóvenes y de uso semiinformal.
  • Mochigi: de manga corta, diseños y colores sobrios y sencillos.
  • Mofuku: de color negro y se usa exclusivamente para funerales, con un fondo interiormente blanco y varía con las estaciones, tanto para solteras como para casadas.
  • Tomesode: de color negro, posee hasta cinco escudos de familia y es usado por mujeres casadas en ocasiones formales y en matrimonios con parientes cercanos.
  • Tsukesage: no llevan ningún escudo. Son de uso semiinformal. Los bordados, tintes y tejidos vienen desde el hombro en mano izquierda, así como en mano derecha y al posterior.
  • Shiromoku: kimono nupcial de color blanco (shiro es blanco y moku pureza). Se usa con un gorro en forma de media luna, indicando la entrega y la infinita fidelidad de la esposa.
  • komon: Es de uso diario y se caracteriza por la repetición de pequeños motivos en todo el kimono.
  • yukata: es un kimono hecho de algodón, que a su vez se divide en dos tipos:uno mas elaborado que es utilizado para festivales y fiestas típicas y uno mas sencillo, el cual utilizaban los japones para dormir

Kimonos masculinos [editar]

Para los hombres hay kimonos con diversos estilos y características; se componen de dos partes:

  • Hakama: es un pantalón holgado que a veces se usa en artes marciales y posee hasta siete pliegues, cada uno representa las virtudes del guerrero tradicional.{{heo (tradicionalmente hasta las rodillas) que se coloca encima del kimono. Usado por hombres y mujeres.

Durante el verano, se estila un kimono mucho más fácil de llevar, ligero e informal, ya que es de algodón, conocido como yukata.

Referencias [editar]

  1. Dalby, Liza (2001), University of Washington Press, Kimono: Fashioning Culture. ISBN 0-295-98155-5.

Enlaces externos [editar]

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Un paseo por la vida de Chiyo, llamada más tarde Sayuri.

A Geisha

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A Geisha

Original Japanese movie poster
Directed by Kenji Mizoguchi
Produced by Hisakazu Tsuji
Written by Yoshikata Yoda
Starring Michiyo Kogure
Ayako Wakao
Seizaburō Kawazu
Music by Ichirô Saitô
Cinematography Kazuo Miyagawa
Editing by Mitsuzo Miyata
Distributed by Daiei Motion Picture Company
Release date(s) August 12, 1953
Running time 85 minutes
Country Japan
Language Japanese
Allmovie profile
IMDb profile

A Geisha (祇園囃子 Gion Bayashi?), or “Gion Festival Music“, is a 1953 Japanese film directed by Kenji Mizoguchi centred around life in post-war Gion (Kyoto) through the relationship between an established geisha, Miyoharu, and teenaged Eiko, who pleads with Miyoharu to take her on as an apprentice, or maiko.

The film is based on the novel by Matsutarô Kawaguchi, who also produced the screenplay.

Sixteen-year-old Eiko, carrying a bundle of her possessions, walks down the streets of Gion in search of the okiya run by the geisha Miyoharu. As she approaches the screen doors, she witnesses an exchange between Miyoharu and a client. The client, greatly indebted and unable to afford Miyoharu’s services, is coldly and mockingly berated by Miyoharu for his presumptuousness. Enraged by the sudden demise of her affected desire for him and her mercenary attitude, he tries to assault her but is thwarted and summarily evicted by Miyoharu’s servants. As he sees the client off the premises, one of the servants finds Eiko at the door and invites her inside.

In supplication, Eiko reveals that the death of her mother - a geisha and close friend of Miyoharu - has left at the mercy of her uncle, who demands that Eiko repay the debt incurred by her mother’s funeral expenses by rendering sexual services to him. She pleads with Miyoharu to take her on as an apprentice maiko. Miyoharu attempts to dissuade her, on the grounds that life as a geisha is difficult and the training exceptionally arduous, but in the face of Eiko’s determination she finds sympathy for the girl’s situation and concedes. She sends her servant to procure the formal consent of Eiko’s father, a struggling businessman, but he refuses to grant permission on the grounds that Eiko has shamed him by choosing to enter her mother’s profession. Nonetheless, Miyoharu decides to allow Eiko to pursue training and enrols her in the school. Whilst she works as a maid in the okiya, Eiko learns dance and music from her instructors, who inform her that she must work hard to maintain the high standards required of a maiko as a symbol of Japanese beauty.

Eiko is prepared for her debut as a Maiko whilst Miyoharu supervises the arrangements.

Eiko is prepared for her debut as a Maiko whilst Miyoharu supervises the arrangements.

Within a year, Eiko has achieved the necessary level of training to be formally introduced as a maiko. In order to make the arrangements for her debut, which must be noticeably opulent in order to attract her future clientele, Miyoharu visits the proprietor of a prosperous teahouse to procure a loan of 300,000 yen. Okimi, the proprietor, grudgingly assents to assist her with the money. With the new geisha name of Miyoei, Eiko is taken round the teahouses of Gion in full formal dress escored by Miyoharu. In Okimi’s teahouse, the two geishas are seated with Kusuda and his associate, who are in the process of convincing a manager on the verge of promotion to the directorship of another prosperous company, Kanzaki, to sign a contract worth 80 million yen.

Kanzaki is instantly taken with Miyoharu and strokes her arm during a subsequent dance recital performed by other attending geisha. Kusuda preys upon the vulnerable Miyoei by pouring her consecutive glasses of sake that she is obliged by etiquette to drink, despite Miyoharu’s remonstrations. During the recital, Kusuda takes Okimi aside and inquires as to whether Miyoharu has a patron. Failing to establish Kusuda’s motives, Okimi answers that she does not. When they finally return to the okiya after a successful debut, Miyoei is totally inebriated and mocks Miyoharu for her old-fashioned ‘pre-war’ attitude. A package containing a congratulatory gift for Miyoei from her father implies, as Miyoharu points out, that he has relented his earlier opposition to her career as a maiko.

At the geisha school, Miyoei asks her instructor about her rights as set out under the post-war constitution, and on her rights should a client desire to force himself upon her. The instructor answers that whilst she does indeed have these rights, it would be unthinkable for her to refuse a client. On leaving the class, Miyoei converses with a fellow student who is troubled by the efforts of her okiya to force her to take an elderly man as a patron to ensure her financial security. Elsewhere in Gion, at the shrines where they pay their respects, Okimi raises Kusuda’s agenda of taking on Miyoei as her patron. Miyoharu is extremely resistant to the proposal, although when Okimi reveals that she borrowed the money for Miyoei’s debut from Kusuda on the promise that he would be entitled to take her on later, Miyoharu is obliged to take it under consideration. Okimi also suggests that Miyoharu herself take on a patron, to assure her future and Miyoei’s.

Later, at the teahouse, Okimi tries to directly persuade the recalcitrant Miyoei to accede to Kusuda’s proposal. Miyoei manages to remain aloof and promises to think on it. She flirts with Kusuda as Miyoharu entertains Kanzaki, subtly fending off his advances. The two geisha agree to accompany Kusuda to the annual music festival in Tokyo.

Miyoharu finds Miyoei with Kusuda's blood on her cheek after protecting herself from rape.

Miyoharu finds Miyoei with Kusuda’s blood on her cheek after protecting herself from rape.

On the train to Tokyo they encounter Miyoei’s father, who has fallen on extremely hard times and tells Miyoharu that his debts have become so crippling that suicide will soon be his only resort. When they reach Tokyo, Kusuda manipulates Miyoharu into entertaining Kanzaki with the expectation that she will spend the night with him. She is extremely reluctant, but under intense pressure relents and joins Kanzaki. Whilst she is in the other room with Kanzaki, Kusuda forces himself on Miyoei. Hearing her screams, Miyoharu runs to her rescue, and finds her in a catatonic daze on the floor with her mouth streaked with blood. Kusuda writhes on the floor in pain from the facial wounds inflicted by Miyoei as Miyoharu attempts to bind them.

At Kusuda’s hospital bed, his associate explains to Okimi that whilst they are prepared to ‘forgive’ Miyoei for her treatment of Kusuda, their principle concern is with Miyoharu’s reluctance to aid them in seducing Kanzaki, which must be remedied before they can continue to patronise the teahouse. Okimi arranges a meeting with Miyoharu, who she sharply criticises for her insolence in thwarting a client’s desires and demeaning her profession. Okimi flaunts her influence over Miyoharu, threatening to cut off her custom, but Miyoharu refuses to relinquish either herself to Kanzaki or Miyoei to Kusuda.

As a consequence of her refusal, all Miyoharu’s engagements are cancelled by teahouse proprietors afraid of Okimi’s influence, despite district regulations prohibiting the inhibition of other establishments’ custom by any one proprietor. The two geisha are forced into poverty, and Miyoharu lies in a slump at the okiya. Elsewhere in Gion, other clients and geisha mock the assault on Miyoei. Kanzaki, drunk and escorted by several other geisha, visits Miyoharu to taunt her for her stubborn coldness towards him. Miyoei’s father, in a pathetic state, also pays Miyoharu a visit as his last recourse to secure a loan and save his life from his debtors. Whilst highly critical of his hypocrisy in seeking assistance from the earnings of the daughter he disowned, she offers him her last remaining possessions.

Despite Miyoharu’s support for her actions to defend her rights and insistence that she maintain her dignity, Miyoei defies her and presents herself to Okimi to be taken to Kusuda. Okimi is obliged to call Miyoharu to obtain her formal consent, which Miyoharu denies. She asks Okimi to send Miyoei back to the okiya in exchange for her presenting herself to Kusuda to be given to Kanzaki. Passing Miyoei on her way to the teahouse, she bitterly berates her for insolence.

After spending the night with Kanzaki, Miyoharu returns to the okiya laden with gifts for Miyoei. Wary of the sudden change in their fortunes, Miyoei demands to know whether Miyoharu prostituted herself to Kanzaki and threatens to leave if her suspicions are confirmed. Miyoharu is forced to admit that she did, but goes on to explain that her actions were in the pursuit of preserving Miyoei’s dignity and innocence. She sobs as she confesses that she feels that Miyoei is her only family, and they embrace.

 Cast

  • Michiyo Kogure as Miyoharu, a mature and established geisha who runs a modestly successful okiya, or geisha house, in the Gion pleasure district of Kyoto.
  • Ayako Wakao as Eiko/Miyoei, daughter of the recently deceased geisha Ochiyo, whose unfortunate family circumstances drive her to seek financial independence and safety with Miyoharu by working as an apprentice maiko.
  • Seizaburô Kawazu as Kusuda, a scheming entrepeneur and heir to the Kusude Motors company who manipulates Miyoharu and Miyoei for the sake of negotiating a vital business contract with Kanzaki.
  • Kanji Koshiba as Kanzaki, a head of department in an prosperous company slated for promotion to the position of company director. He has a penchant for geisha, and develops an intense attraction to Miyoharu that Kusuda later exploits.
  • Chieko Naniwa as Okimi, a powerful Gion teahouse proprietor for whom Kusuda is regular and valuable customer.

 Social Context

One of Mizoguchi’s post-war films, Gion Bayashi is a scathing account of the difficulties suffered by geisha and prostitutes in maintaining and balancing their dignity, livelihood, and personal rights[1].

 Reception

Gion Bayashi has been widely lauded by critics as a poignant, elegant work[2], sympathetically exploring controversial issues of rights and dignity for women with socially restricted claims to self-determination.

 Awards & Nominations

Gion Bayashi secured the 1954 Blue Ribbon Awards for Best Supporting Actor, awarded to Eitarô Shindô for his portrayal of Eiko’s father, and for Best Supporting Actress, awarded to Chieko Naniwa for her role as Okimi[3].

 References

  1. ^Mizoguchi Kenji: Artist Of The Floating World“. Sight & Sound Magazine (April 2008). Retrieved on 2008-07-12.
  2. ^ Time Out review of Gion Bayashi, accessed 12 July 2008
  3. ^ Gion Bayashi - Awards, IMDB, accessed 2008-07-12

External links

 

Geisha

De Wikipedia, la enciclopedia libre

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Para otros usos de este término véase Geisha (desambiguación).
Mujeres vestidas como maiko (aprendices de geisha) en Kioto (Japón)

Mujeres vestidas como maiko (aprendices de geisha) en Kioto (Japón)

Characterio correspondiente a geisha (lit. ‘persona de las artes’)

Characterio correspondiente a geisha (lit. ‘persona de las artes’)

El distrito Gion geiko (hanamachi) de Kyoto (Japón)

El distrito Gion geiko (hanamachi) de Kyoto (Japón)

Típico maquillaje de nuca

Típico maquillaje de nuca

Una geiko atiende a un hombre de negocios en un encuentro en Gion (Kyoto)

Una geiko atiende a un hombre de negocios en un encuentro en Gion (Kyoto)

Las geishas reciben una educación estricta y muy específica desde muy temprana edad

Las geishas reciben una educación estricta y muy específica desde muy temprana edad

Una geisha (芸者?), pronunciado gueisha) es una artista tradicional japonesa. En la región de Kinki los términos geiko (芸妓?) y, para aprendiz de geisha, maiko (舞妓?) han sido usados desde la restauración Meiji. Las geishas fueron bastante comunes en los siglos XVIII y XIX; hoy en día aún existen, pero su número ha disminuido.

Historia y evolución [editar]

Las geishas se originaron como profesionales del entretenimiento; originalmente la mayoría eran hombres. Mientras las cortesanas profesionales brindaban entretenimiento sexual, las geishas usaban sus habilidades en distintas artes japonesas, música, baile, y narración. Las geishas de ciudad (machi) trabajaban independientemente en fiestas fuera de los “barrios de placer”, mientras que las de barrio (kuruwa) lo hacían dentro de éstos. Al declinar el nivel artístico de las cortesanas, las geishas —hombres y mujeres— tuvieron mayor demanda.[cita requerida]

Los geishas masculinos (algunas veces conocidos como hōkan 幇間 o taikomochi 太鼓持) comenzaron a declinar, y para el 1800 las geishas femeninas (conocidas originalmente como onna geisha, literalmente ‘geisha mujer’) los superaron en número de tres a uno, y el término “geisha” comenzó a usarse para referirse a las mujeres con habilidades para el entretenimiento, como hoy en día.[cita requerida]

Tradicionalmente, las geishas comenzaban su entrenamiento a una corta edad. Algunas jóvenes eran vendidas a las casas de geishas en su niñez, y comenzaban su entrenamiento en varias artes tradicionales casi inmediatamente.

Durante su niñez, las geishas a veces trabajaban como criadas o asistentes de las más experimentadas, y luego como aprendices de geisha (maiko) durante su entrenamiento. Esta tradición de entrenamiento existe en otras disciplinas de Japón, el estudiante deja su hogar, comienza a hacer trabajos hogareños y asistir a su maestro, para finalmente convertirse en uno.

Geisha moderna [editar]

Las geishas modernas aún viven en tradicionales casas de geisha llamadas okiya en áreas denominadas hanamachi (花街 ‘calle de flores’), generalmente durante su aprendizaje, pero muchas geishas experimentadas eligen vivir en sus propios apartamentos. La elegante y alta cultura en la que viven las geishas se llama karyūkai (花柳界 ‘el mundo de las flores y sauces’).

Las jóvenes con aspiraciones a geisha comienzan su entrenamiento después de completar los primeros años de secundaria o incluso en secundaria o estudios superiores, empezando su carrera en la adultez. Las geishas aún estudian instrumentos tradicionales como

  • el shamisen (三味線?)
  • el shakuhachi (尺八, flauta de bambú)
  • el taiko (太鼓, tambor)
  • canciones tradicionales,
  • baile japonés clásico,
  • sadō (茶道, ceremonia japonesa del té),
  • ikebana (活花, arreglos florales),
  • literatura y
  • poesía.

Mirando a otras geishas, y con la ayuda de las dueñas de las casas de geishas, las aprendices se vuelven habilidosas en la compleja tradición de elegir y usar kimono, y en el tratar con los clientes.

La ciudad de Kioto mantiene fuerte la tradición de las geishas, y dos de los más prestigiosos y tradicionales distritos de geishas, Gion y Pontochō, están en esa ciudad. Las geishas de estos distritos son conocidas como geiko. Los hanamachi de Tokio, Shimbashi, Asakusa y Kagurazaka son también bastante conocidos.

En el Japón moderno, las geishas y maiko son bastante inusuales. En los años 1920 había alrededor de 80.000 geishas en Japón, pero hoy en día hay aproximadamente 1.000. De todas maneras, en el distrito Gion de Kioto, los visitantes pueden observar algunas maiko por las calles yendo o regresando de una cita.

Una economía ralentizada, pocos intereses en las artes tradicionales, la inescrutable naturaleza del mundo de las flores y sauces, y el costo de este servicio han contribuido en que la tradición decline.

Las geishas son contratadas para asistir a fiestas y encuentros, tradicionalmente en casas de té (茶屋, chaya) o tradicionales restaurantes japoneses riotei (料亭 ryōtei?). Su tiempo es medido según lo que se demora en consumirse un palo de incienso (llamado senkodai (線香代 senkōdai’?) o ‘palo de incienso tarifario’) o gyokudai (玉代?) (‘joya tarifaria’). Otro término para trazar la tarifa es ohana (flores tarifarias). El cliente hace el convenio a través del sindicato de geishas (検番 kenban), que mantiene el horario de cada geisha y hace sus citas de entretenimiento o entrenamiento.

Geishas y prostitución [editar]

Aún existe cierta confusión, especialmente fuera de Japón, sobre la naturaleza de la profesión de las geishas. Este tema se ha complicado debido a las prostitutas japonesas, particularmente en onsen, que quieren ligarse al prestigio de las geishas promocionándose como geishas ante los turistas (japoneses y extranjeros).

Tradicionalmente, la geisha debe mantenerse soltera (o retirarse luego de su matrimonio), aunque no es poco común que tengan hijos. Mientras que los compromisos generalmente incluyen coquetear e incluso bromas sugerentes (no obstante codificados en maneras tradicionales), nunca incluyen actividad sexual, y una geisha no es pagada por sexo, aunque algunas pueden elegir tener una relación que incluya el sexo con algún cliente fuera de su rol como tal. Y debido a que estas relaciones están vinculadas con la capacidad del cliente de pagar por los servicios tradicionales, el argumento puede ser que es simplemente una manera complicada de prostitución.

Fue tradicional para las geishas tener un danna, o cliente habitual. Un danna era generalmente un hombre adinerado, algunas veces casado, que tenía recursos para financiar los costos del entrenamiento tradicional de la geisha y otros gastos considerables.

Aunque una geisha y su danna podrían estar enamorados, la relación está sujeta a la capacidad del danna de entregar algún aporte financiero. Los valores y convenios ligados a este tipo de relaciones no son bien comprendidas, incluso entre los japoneses.

Se especula sobre la venta de la virginidad de las geishas y de su cuerpo a un solo cliente (hasta que el danna se cansara y entonces se buscaría otro), algo que era usual. La publicación de la novela Memorias de una geisha generó gran polémica sobre este tema, normalmente acallado y negado por las novelas y los escritores románticos.

Apariencia [editar]

La apariencia de una geisha cambia a lo largo de su carrera, desde la femenina y maquillada maiko, hasta la apariencia madura de una geisha mayor y consolidada.

Maquillaje [editar]

Hoy en día, el tradicional maquillaje de la aprendiz de geisha es uno de las características más reconocibles, aunque las geishas experimentadas generalmente usan el característico maquillaje de maiko, consistente en la cara totalmente blanca, durante presentaciones especiales.

El maquillaje tradicional de las aprendices de geisha consta de una base blanca (originalmente hecha con plomo), el uso de lápiz labial rojo y adornos rojos y negros alrededor de los ojos y cejas.

La aplicación del maquillaje es difícil de perfeccionar y es un proceso bastante largo. El maquillaje es aplicado antes de vestirse para evitar ensuciar el kimono. Primero, una sustancia de aceite o cera, llamada bintsuke-abura, se aplica a la piel. Luego, un polvo blanco es mezclado con agua para formar una pasta que se aplica con una brocha de bambú. El maquillaje blanco cubre la cara, cuello, pecho y manos, con dos o tres áreas sin pintar (formando una “W” o “V”) cerca de la nuca, para acentuar esta zona erótica, y una zona descubierta de piel alrededor del pelo, que crea la ilusión de una máscara.

Luego que la base es aplicada, una esponja es pasada por la cara, cuello, pecho y nuca para absorber el exceso de humedad y lograr uniformidad en la base. Luego los ojos y cejas son remarcadas. Tradicionalmente se usaba carboncillo, pero hoy en día se utilizan cosméticos modernos. Las cejas y el borde de los ojos son pintados de negro; las maiko además usan rojo alrededor de los ojos.

Los labios son pintados con una brocha pequeña simulando un contorno de labios sensual. El color viene en un palo pequeño que es mezclado con agua. Azúcar cristalizada es añadida para dar brillo a los labios.

Durante los primeros tres años, una maiko usa su maquillaje casi constantemente. Durante su iniciación la maiko es ayudada por su “hermana mayor” (una geisha experimentada que se convierte en su mentor) o la “madre” de su casa de geishas. Después debe aplicarse el maquillaje por su cuenta.

Después que una geisha ha trabajado durante tres años, cambia su maquillaje a un estilo más apagado. La razón es que se ha vuelto más madura, y el estilo simple la muestra en su belleza natural. Para ocasiones formales la geisha madura aún utiliza maquillaje blanco. Para las geishas sobre treinta años, el maquillaje blanco es utilizado solo en bailes especiales que lo requieren.

Atuendo [editar]

Las geishas siempre utilizan kimono. Las aprendices de geisha llevan coloridos kimonos con extravagantes obi. Las geishas mayores utilizan estilos y diseños más apagados. También es importante destacar la longitud de las mangas. Las aprendices (maiko) utilizan furisode de mangas que llegan casi hasta el suelo. Según van avanzando de edad y nivel en la profesión, las mangas tornan a tomesode, más cortas y de color más oscuros y de corte más elegante.

El color, diseño y estilo del kimono dependen de la estación y evento en el que las geishas están atendiendo. En invierno, las geishas pueden ser vistas llevando un “abrigo” adornado con seda pintada sobre su kimono. Los kimonos forrados son usados durante estaciones frías, y los normales durante el verano.

La geisha utiliza sandalias de suela baja de madera y laca, llamadas zori y en interiores llevan sólo tabi (calcetines divididos en los dedos). En climas inclementes las geishas utilizan zuecos de madera, llamados geta. Las maiko llevan altísimos zuecos negros, okobo.

Peinado [editar]

Los peinados de las geishas han ido variando a través de la historia. En el pasado, era común para las mujeres usar el cabello suelto en algunos periodos, pero recogido en otros. Durante el siglo VII, las mujeres comenzaron a usar siempre el cabello recogido nuevamente, y fue durante este tiempo que se adoptó el tradicional peinado shimada, un tipo de ‘moño’ usado por geishas experimentadas.

Hay cuatro tipos de shimada: el taka shimada, un gran moño utilizado generalmente por jóvenes solteras; el tsubushi shimada, un chignón más aplastado utilizado por mujeres mayores; el uiwata, un chignon que es vendado con un pedazo de cinta de color; y un estilo que representa un melocotón dividido, usado solo por las maiko.

Estos peinados son decorados con elaborados peines y horquillas. En el siglo XVII y después de la Restauración Meiji, los peines de cabello eran grandes y vistosos, generalmente utilizados por mujeres de alta clase. Después de la Restauración Meiji y en la era moderna, los peines menos vistosos y pequeños se volvieron populares.

Muchas geishas modernas usan pelucas en su vida profesional. Deben ser cuidadas regularmente por artesanos habilidosos. El tradicional arte del peinado está en vías de extinción.

La geisha en la cultura popular [editar]

El creciente interés en la apariencia exótica de las geishas ha creado varios fenómenos culturales en Japón y occidente, recientemente las líneas de maquillaje inspiradas en las geishas fueron llevadas a occidente luego de la popularidad alcanzada por la novela y película Memorias de una geisha, que se encuentra muy por debajo del realismo de la autobiografía Vida de una geisha, de la geisha Mineko Iwasaki con la colaboración de Rande Brown.

En 1999, la cantante estadounidense Madonna apareció en el video musical de Nothing Really Matters en una vestimenta inspirada en el de las geishas con un maquillaje blanco.

Una geisha occidental [editar]

Hasta el 19 de diciembre del 2007 el título de geisha era reservado sólo para mujeres niponas que aprobaban un entrenamiento tradicional de varios años.

Por primera vez en cuatrocientos años de historia de esta institución una antropóloga australiana llamada Fiona Graham originaria de la ciudad de Melbourne fue aceptada como una geisha luego de un largo proceso de aprendizaje y habilidades artísticas a la que es sometida toda aspirante a ser geisha. Graham señaló que su interés por el mundo de las geishas comenzó a los 15 años, cuando inició un programa de estudiantes en Japón, donde se matriculó en la Universidad de Keio antes de doctorarse en antropología. Sayuki (como es conocida como geisha) sigue estudiando para perfeccionar este arte.

Referencias [editar]

  • Dalby, Liza Crihfield (1983): Geisha. Berkeley (California): University of California Press.
  • Foreman, Kelly M. (2002): “The Role of Music in the Lives and Identities of Japanese Geisha.” disertación de Ph. D. Kent, Ohio (EE. UU.): Kent State University.
  • Foreman, Kelly M. (2005): “Bad Girls Confined: Okuni, Geisha, and the Negotiation of Female Performance Space”, en Bad Girls of Japan, editado por Laura Miller y Jan Bardsley. Palgrave MacMillain Press.
  • Manabu Miyazaki (2005): Toppamono: Outlaw. Radical. Suspect. My Life in Japan’s Underworld. Publicadora Kotan. ISBN 0970171625.
  • Documental televisivo de la BBC Geisha Girl. Primero estrenado en el canal BBC Four del Reino Unido en enero 2006.
  • Naomi Graham-Diaz (2001): “Make-Up of Geisha and Maiko”, en Immortal Geisha. ImmortalGeisha.com (último acceso en 19 de enero de 2005).
  • Vilaró, Eugènia: Geisha, los secretos del mundo flotante. Shinden Ediciones, 2006. (Shinden-Ediciones.com).

Véase también [editar]

Enlaces externos [editar]

Commons

Fotografia [editar]

  • Vida de la chica heredada maiko (aprendiz de geisha), de Naoyuki Ogino (2007) (Naoyuki Ogino).

Videos [editar]

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